El vicepresidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, realizó el pasado viernes 14 de diciembre, un balance de las Cartas de servicios que ofrecen a la ciudadanía y a los ayuntamientos. Bajo sus palabras «La transparencia y el buen gobierno es una obligación», siendo este el nudo de enlace que se debe de tener en cuenta para el acercamiento de la gestión diaria de los servicios públicas a los ciudadanos.
El departamento de Transparencia y Buen Gobierno de esta diputación provincial ha elaborado un total de 33 cartas de servicios, 18 de ellas a municipios malagueños, las cuales agrupan en total hasta 131 servicios públicos con 221 compromisos de calidad a efectos de indicadores, que una vez evaluados y revisados, se ha comprobado un grado de cumplimiento cercano al 72%. Gran cumplimiento de la calidad según Salado.
Aun sin ser expresamente nombradas por la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, de su redacción se deduce la importancia de las Cartas de servicios, como instrumento de información pública, pudiéndose definir estas como un instrumento de información institucional, organizativa y de planificación, las cuales derivan finalmente en una herramienta interna control de calidad de sus actividades.
En objetivo en sí, es ayudar los ciudadanos a saber qué pueden esperar de sus administraciones y qué hacer si sus servicios no son los esperados, ya que de ellas deben derivar y venir anexas las solicitudes y peticiones de mejora de sus servicios, o por contra, su agradecimiento y felicitación.
Ya sea con base a los establecido en el Libro blanco Para la mejora de los servicios públicos (editado por la Secretaría General Técnica del Ministerio de Administraciones Públicas), o por cualquiera de los manuales editados por los diferentes organismos públicos existentes para con el mismo fin, es más que necesario establecer una correcta y eficaz Carta de servicios públicos.
Aun y así, crear un documento de estas características no es tarea fácil, ya que los compromisos se han de establecer en ellos siempre han de ser realistas y en base a la realidad peculiar de cada servicio público, donde se ha de tener en cuenta su idiosincrasia particular, su misión y objetivos. No es lo mismo comprometerse a prestar un servicio administrativo que un servicio de policía, donde no solo entra en juego la eficacia en el trabajo, sino que además se han de objetivar, entre otros muchos aspectos, los tiempos de respuesta, la transversalidad de las soluciones, los recursos disponibles, etc.
No se ha de olvidar que las cartas de servicio es el primer escalón para evaluar el control de la calidad policial, por ello en ASYESPOL tenemos en cuenta las posibilidades de cada administración policial para elaborar con profesionalidad un documento jurídico que ofrezca a sus ciudadanos la máxima información y transparencia de sus servicios.
